Pages Menu
TwitterRssFacebook
Categories Menu

Publicado on 15 febrero 2018

¿Cuáles son los derechos que asisten a los animales?

¿Cuáles son los derechos que asisten a los animales?

Quieres compartirlo?Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterEmail this to someoneShare on LinkedIn

 

Y es que hay mucha gente, que no sabe que a los animales, les asiste un Derecho que les confiere un marco de protección y seguridad jurídico necesario para su bienestar y desarrollo.

De forma breve os voy a hablar de 3 cuestiones que a mi entender son claves para conocer algo de estos derechos.

  1. Que hay una Declaración Universal de los Derechos de los Animales, en línea con la formulada para los Hombres (y mujeres).
  2. El segundo: el derecho animal en el derecho español, marco jurídico que a nivel nacional y de cada Comunidad Autónoma regula y protege.
  3. Y como 3er. aspecto, el Convenio Europeo de protección de animales de compañía, ratificado por el Estado español en marzo de 2017.

Empezaré con unos “superbreves” apuntes sobre

 “La Declaración Universal de los Derechos de los Animales

Es una normativa de carácter no vinculante aprobada en 1978 de forma inicialmente por la UNESCO (Organización de las naciones unidas para la Educacion ciencia y cultura) y posteriormente por la propia ONU.

Es una mera declaración de intenciones, entre otras cosas, por el hecho de que los ordenamientos jurídicos no suelen considerar a los animales como sujetos de derecho. En la mayoría de los casos son declarados bienes. Con lo que este marco normativo hay que entenderlo como una corriente filosófica sobre protección de los animales, sin otorgarles una herramienta jurídica eficaz, semejante a la que cuenta el ser humano, sobre el derecho a la libertad o igualdad.

Pero es muy importante porque va en la línea de los movimientos animalistas, que mantienen que la vida es de todos y el ser humano no puede adoptar una postura antropocéntrica, contraria a la propia naturaleza; habla de la necesidad de un código moral biológico en el que se tenga en cuenta el respeto hacia todas las especies vivientes, sin que se adopten categorías jerarquizadas, tomando como fundamento esencial el derecho a la vida, al no sufrimiento o maltrato de otras especies.

 

Luego, como os decía, el DERECHO ANIMAL ESPAÑOL

Decir primero que España, como país miembro de la Unión Europea, está sujeta al cumplimiento de la normativa comunitaria y vinculado por ella. Algunas normas de derecho comunitario son de directa aplicación en España y otras necesitan ser integradas al Derecho interno mediante leyes españolas que recojan su contenido.

El sistema legal español persigue y pena el maltrato y el abandono de animales tanto penal como administrativamente.

En el  Código Penal  se penaliza tanto el maltrato de animal por acción como por omisión y la explotación sexual de los animales así como el delito de abandono animal.

Además del Derecho Penal, de aplicación en todo el territorio nacional, en todas las Comunidades Autónomas a través de sus respectivos parlamentos, han incorporado leyes dirigidas a la protección y respeto de los derechos de los animales. Estas regulan con mayor detalle todas aquellas conductas que tengan que ver con el respeto y la tenencia responsable de estos. De este modo, nos encontramos con tantas legislaciones de protección animal como Comunidades Autónomas tiene nuestro País, y esta diversidad geográfica también se traduce en diferentes grados de protección, ya que no todas son igual de garantistas.

La mayoría de estas leyes autonómicas dejan fuera a la fauna salvaje que vive en su hábitat natural en libertad y a los animales con los que se experimenta en los laboratorios, que son regulados por una legislación específica. También establecen como excepción en su aplicación, fijaros, a los festejos taurinos y algunas fiestas tradicionales que usan animales, permitiendo así que el matrato y la tortura de estos quede impune en todo el país.

Estas leyes autonómicas obviamente contienen el catálogo de infracciones y sus respectivas sanciones administrativas, siendo en cualquier caso una herramienta muy útil para perseguir a los maltratadores. Ya que las sanciones económicas que llevan aparejadas son muy cuantiosas, muchísimo más, que si el hecho se persigue por la vía penal. Además, en España la vía penal no se ha traducido nunca hasta la fecha, en ningún ingreso en prisión de un condenado por un delito de maltrato animal. Siendo por tanto, la condena de prisión más simbólica que real, aunque venga recogida en una sentencia judicial con el consiguiente reproche social que conlleva.

Desde el 1 de julio de 2015 momento que entra en vigor el nuevo texto del Código Penal, se introdujeron importantes mejoras en la regulación de protección jurídica de los animales en España.

 

Y en tercer lugar y como os decía en marzo de este mismo año el Pleno del Congreso de los Diputados aprobó en marzo de 2017, la ratificación del Convenio Europeo de protección de animales de compañía.

Los Estados miembros del Consejo de Europa, crearon este Convenio en 1987 y España lo ratificó, como digo, por fin este mismo año.

El Convenio Europeo de protección de animales de compañía constituye el marco jurídico para los 48 países miembros del Consejo de Europa, incluyendo los 28 de la Unión Europea, en el que se establecen principios básicos para asegurar la protección de los animales de compañía.

Interesante sin duda, el preámbulo de dicho convenio porque se reconoce que el hombre tiene la obligación moral de respetar a todas las criaturas vivientes, y que estas tienen una relación especial con el hombre; se les da una importancia en la contribución a la calidad de vida y su consiguiente valor para la sociedad.

Prohíbe entre otras actuaciones, las intervenciones quirúrgicas cuyo objeto es modificar la apariencia  del animal de compañía como el corte de cola, orejas, sección de cuerdas vocales y extirpación de uñas y dientes.

También recoge entre otras medidas la edad mínima necesaria para adquirir un animal de compañía y prohíbe la venta a personas menores de 16 años sin el consentimiento expreso de sus padres o de las personas que ejerzan la patria potestad.

Igualmente recoge que toda persona que seleccione a un animal de compañía para la reproducción estará obligada a tener en cuenta las características anatómicas, fisiológicas y de comportamiento que puedan poner en peligro la salud y el bienestar de las crías o de la hembra.

Asimismo, esta norma regula la utilización de los animales de compañía en publicidad, espectáculos, muestras, concursos y manifestaciones similares, y prohíbe la administración de tratamientos o sustancias que aumenten o reduzcan su rendimiento normal.

El Convenio europeo de protección de animales de compañía recoge que  no se deberá adiestrar a ningún animal de compañía de tal modo que se perjudique su salud y bienestar, en particular obligándole a superar sus fuerzas o capacidades naturales o utilizando medios artificiales que provoquen lesiones, dolores, sufrimientos o angustia innecesarios.

Además, y entre otras cuestiones, el Convenio establece las condiciones que deben concurrir para sacrificar a un animal de compañía, así como los métodos que habrán de aplicarse.

 

POR ÚLTIMO, y aunque obviamente creo que no se nos escapa a nadie, que aunque se han conseguido, se van consiguiendo ciertos avances, algunos desde luego muy relevantes al respecto, aún estamos lejos de lograr un verdadero espacio de protección y seguridad realmente efectivo y eficaz para ellos.

Y es que como decíamos, este es un proceso que conlleva un cambio de mentalidad realmente profundo y complejo en muchos casos. Fijaoos, si ya en el propio ordenamiento jurídico aún se considera a los animales, no como sujetos de derecho, sino que son declarados como bienes, podemos imaginar la gran dificultad que esto entraña.

Pero bueno,, la lucha por la consecución de los derechos fundamentales nunca ha sido un camino fácil. Y al menos dentro de nuestra historia reciente, aún no siendo, como digo, un camino de rosas, sí se puede decir, que está llena de avances que poco a poco, y de igual forma que con los derechos humanos, se van haciendo realidad.

Pensemos en cuestiones que hace tan sólo unos pocos años eran realmente impensables, sobre todo en países como el nuestro, relativos a la utilización y sacrificio de animales en la celebración de festejos locales, circos ambulantes, zoos, entre otros muchos,, empezando como decía antes, por El Derecho Animal como nueva rama del Derecho. Ya existe un Tratamiento jurídico de la defensa de los animales y su incidencia en la abogacía.

 

Quieres compartirlo?Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterEmail this to someoneShare on LinkedIn

Déjanos tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *