Pages Menu
TwitterRssFacebook
Categories Menu

Publicado on 18 diciembre 2016

Cambia tu seguro de coche ó vivienda a una empresa ética y solidaria por el mismo precio.

Cambia tu seguro de coche ó vivienda a una empresa ética y solidaria por el mismo precio.

Quieres compartirlo?Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterEmail this to someoneShare on LinkedIn

 

Sí, no es tan conocido, pero los seguros éticos y solidarios ya llevan años funcionando en España. Iniciativas brillantes de la mano de cooperativas y empresas que orientan su trabajo de manera diferente. Nuevos enfoques que dan respuesta a nuestra demanda por un sistema financiero responsable, transparente y que recupere a la persona y el valor del bien común.

Las características de las entidades aseguradoras éticas y solidarias que intervienen en el proceso asegurador (corredurías de seguros ó empresas aseguradoras) cumplen o se orientan a cumplir una serie de obligaciones “autoimpuestas”, descritas a continuación:

1) Están certificadas con el Sello Ethsi del Observatorio Europeo de las Finanzas Éticas. El EthSI es un distintivo que garantiza la calidad de la gestión de las empresas certificadas. Tiene en cuenta aspectos relacionados con la responsabilidad social, la inversión socialmente responsable, el mutualismo, la transparencia, la vinculación con la economía social, entre otros.

2) Se caracterizan por su transparencia y comprensibilidad. Un funcionamiento “limpio” desde el inicio que facilita información completa, comprensible y exenta de cláusulas o paquetes “extra” anexos al producto contratado.

3) Destinan una parte de su ganancia al apoyo de proyectos sociales y medioambientales a través de entidades de la economía solidaria y social.

4) La inversión que hacen resultado de nuestro dinero, sigue los principios de las finanzas éticas. Pudiendo ofrecer garantías en cuanto a que su inversión, directa o indirectamente, no respeten el medioambiente, actividades relacionadas con el abuso de personas, explotación infantil, armamento, etc.

5) Informan al asegurado en cuanto a las inversiones realizadas con sus fondos, reforzando y cumpliendo su compromiso con este.

6)Aplican políticas de igualdad en materia de género en sus propias empresas.

7)Priorizan dentro de sus proveedores a aquellos de su ámbito local, para favorecen el desarrollo y economía de su área y región.

8)Algunas entidades certificadas con el sello EthSI disponen de “fondos de previsión” para hacer frente a los recibos de personas desempleadas que no pueden hacerles frente una vez contratados estos.

 

Importante que sepas que los seguros éticos y solidarios, según el Observatorio de Finanzas Éticas, se apoyan en 4 pilares de gran relevancia:

 

EL VALOR DE LA MUTUALIDAD

Orientar el mercado asegurador hacia la práctica ética y solidaria significa recuperar los principios del movimiento asegurador, especialmente el de la mutualidad. La conciencia mutualista se basa en los vínculos de solidaridad entre las personas, y el sentido original de los seguros es, precisamente, establecer esos vínculos entre los miembros de una comunidad.

Esas relaciones creadas entre quien tenía la suerte de no sufrir un daño (accidente, enfermedad, destrucción de bienes, etc.) y quien, en cambio, tenía que sufrirlo, permitían a todos los miembros de la comunidad beneficiarse de las coberturas del seguro, con independencia del riesgo potencial que podían tener.

Cualquier persona puede en algún momento necesitar un seguro, y según este criterio mutualista, no puede haber discriminación entre aquellos/as que pidan estos servicios, sea por edad, minusvalía u otras cuestiones de carácter social.

 

LOS SEGUROS EN LA COMUNIDAD

Los seguros han de entenderse como un servicio ventajoso para la comunidad y un beneficio para el territorio. Una comunidad que no abandona sus miembros a su suerte, y que se esfuerza por disponer de instrumentos solidarios y de subsidiariedad para afrontar las adversidades.

Para una comunidad, es preferible disponer de la solución a los problemas, con tal de prevenirlos y resolverlos rápidamente, sin crear fracturas entre aquellos que tienen recursos económicos para afrontarlos y aquellos que no los tienen. Este es uno de los mecanismos que permiten prevenir la desigualdad social.

 

EQUIDAD

Si partimos de los planteamientos mutualistas y comunitarios del seguro, el contrato asegurador ha de ser un contrato entre iguales. De esta manera, la entidad aseguradora y la persona física o jurídica asegurada, tienen la misma dignidad, y no pueden establecerse entre ellas desequilibrios de poder, bien sea por las condiciones en las cuales se ofrece el producto, bien por la burocratización que dificulta la comprensión de les partes, etc.

Por lo tanto, la función de las compañías y de los gestores es la de informar a las personas y organizaciones para que sean conscientes de sus derechos. De esta manera, se quiere alimentar un círculo virtuoso que favorece el respeto recíproco de los derechos de todas las partes.

 

TRANSPARENCIA

Para que se pueda llevar cabo este proceso, es vital la transparencia, que debe reflejarse en los contratos, de manera que aporten información puntual, clara y comprensible sobre las prestaciones del servicio. Además, también es necesario tener garantías en cuanto a la gestión financiera y la política inversora de la compañía, como las que se evalúan para registrarse en el observatorio. Todos estos aspectos han de permitir realizar una valoración de la compañía, el gestor y el producto, más allá de la utilidad del servicio concreto.

 

Y los 5 principios de las finanzas éticas:

Transparencia: los ahorradores e inversores tienen el derecho a saber cuál es el destino de su dinero y en qué se está invirtiendo. Además, es fundamental que exista claridad en la relación que les une con la entidad financiera correspondiente.

Utilidad social: los proyectos avalados por las corporaciones deben apuntar hacia temas como la creación de empleo, la ayuda a la inversión socio-laboral o la reducción de la desigualdad, entre otros.

Apoyo y negociación: las entidades no solo se centrarán en la recuperación de los fondos prestados; harán lo posible por negociar y ayudar a sus clientes.

Viabilidad: las corporaciones que apoyen las directrices de la banca ética no aprobarán proyectos inviables que pongan en riesgo el capital de las personas ni perjudiquen los entornos donde se implementarán.

Responsabilidad: por un lado, la banca ética evaluará la responsabilidad del inversor; por el otro, estudiará cada una de sus decisiones tomando siempre como referente el desarrollo humano y social.

 

Quieres compartirlo?Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterEmail this to someoneShare on LinkedIn

Déjanos tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *